Vamos… Deja de Pensarlo ¡Atrévete!... Emprende

9/2/2018
Emprendimiento

Vamos… Deja de Pensarlo ¡Atrévete!... Emprende

Una buena definición de emprendedor es: Aquella persona que ha identificado una oportunidad de negocios; ha decidido tomar el riesgo; ha determinado, conseguido y organizado los recursos necesarios y ha puesto en marcha un negocio.  La definición anterior, aunque sencilla y práctica, encierra dentro si varias de las razones por las cuales muchas personas, con una buena idea de negocios y con diversas razones para emprender, no se atreven a hacerlo. 

En diferentes medios, Hay bastante información acerca del emprendimiento como alternativa para la creación de una fuente de ingresos ante la falta de oportunidades de empleo; como una oportunidad de inversión para generar ingresos extras; como una vía para lograr la independencia financiera; como una manera de asegurar el futuro; como una forma de lograr un proyecto social sin fines de lucro; etc. Además, hay bastante información acerca de cómo emprender exitosamente, yo mismo escribo al respecto. 

En esta oportunidad, con base en mi experiencia,  me he propuesto exponer las principales razones por cuales las personas no se animan a emprender.  Para ello, utilizaré una metáfora conocida como la “metáfora del cometa” que recientemente escuche en una conferencia del conocido autor y conferencista Jürgen Klaric  y que me pareció muy buena para explicar muchos de los “porqués” no emprendemos.  Veamos…

Trayendo a la mente nuestra época de infancia, seguramente recordaremos cuando alguna vez  dispusimos a elevar un cometa o barrilete, como le decimos en mi país, Guatemala.  Recuerdo que era necesario que varios elementos estuvieran presentes y en perfecto balance para lograr la hazaña de elevar el cometa.  Claro, en aquella época no lo razonaba de esta forma.  Se requería un buen cometa;  liviano, simétrico y bien proporcionado.  

Una buena relación entre cometa y cola (el largo y peso adecuados); un buen amarre del cordón o hilo con que sujetaríamos el cometa.  Casi siempre lográbamos el balance de esos elementos  a prueba y error.  También se requería que las condiciones del viento fueran propicias, es decir, con mucho viento el cometa podía perderse e  incluso destruirse y si no había suficiente no se elevaría.  Había ocasiones en las que por más que corríamos con los amigos o buscábamos un lugar alto, el cometa nos se elevaba. Y en otras, apenas lo poníamos contra viento, el cometa subía rápidamente.  Pero sobre todo se requería el deseo ardiente de querer lograr que el cometa se elevara y sentirnos ganadores al verlo volando en el cielo.

Pues bien, con esa metáfora y recuerdos en nuestra mente, veamos que nos impide remontarnos al cielo del emprendimiento.

La falta de verdadera MOTIVACIÓN.  La motivación es todo aquello que te mueve a la acción.  Te impulsa, da una razón, un motivo, una inspiración o estímulo, un por qué, etc. Debes encontrar tu verdadera motivación. Algunos ejemplos son: La necesidad económica;  el deseo de poseer o adquirir cosas; buscar tu sueño, deseo de realización; aspiración a la libertad e independencia económica; un propósito alto; etc. Pero sobre todo la motivación es pasión.  Un emprendedor es un apasionado de su proyecto.  La motivación es la gasolina del emprendimiento.  Si no se tiene la suficiente motivación, si no se cuenta con el deseo ardiente de logro, el cometa del emprendimiento no se despegará ni unos centímetros del suelo.

  • ‍Los MIEDOS.  El miedo, comprendido como una sensación de angustia provocada por la percepción de un peligro real o supuesto, nos frena o impide lanzarnos a emprender o a avanzar luego de haber iniciado.  Algunos de los miedos más frecuentes son: Al fracaso; a los riesgos; a la falta de tiempo o de dinero; a perder la comodidad; a los problemas; al qué dirán; a lo desconocido; etc.  Solemos encubrir los miedos posponiendo y justificando; por ejemplo: Cuando mis hijos crezcan; cuando tenga suficiente dinero ahorrado, cuando haya pagado ciertas deudas; cuando haya aprendido ciertas cosas, cuando las condiciones mejoren; y un largo etcétera. La única forma de combatir los miedos es lanzándote a emprender, es decir, enfrentar aquello que te provoca miedo o temor.  De lo contrario te paralizarás.
  • La falta de AUTO DISCIPLINA.  Si estamos suficientemente motivados, hemos decidido emprender y enfrentar nuestros miedos, ahora necesitamos disciplina para no claudicar en el propósito.  Lamentablemente, a nuestra cultura latinoamericana le hace mucha falta la auto disciplina.  Debemos dejar el hábito de no terminar lo que comenzamos.  Frecuentemente, la sensación de urgencia que nos hizo querer comenzar algo… la perdemos.  Dejar las excusas y dejar de quejarnos es algo que debemos hacer.  Constancia, persistencia y orden en todo lo que hagamos, son hábitos que debemos abrazar.  Disposición a escuchar y aprender con humildad nos permitirá crecer y aprender de otros.  La tendencia a tratar de evadir o incumplir las reglas y leyes no traerá buenos resultados. La puntualidad al asistir a reuniones, citas de negocios, entrega de productos o servicios, nos hará personas responsables y diferentes, y nuestra probabilidad de éxito se incrementará.  Pero sobre todo debemos tener el coraje suficiente para ¡tomar la decisión y ponernos en acción! Teniendo en cuenta que demasiado análisis… provoca parálisis.
  • El último, pero no menos importante de los elementos para elevar “el cometa” de nuestro emprendimiento es SER COMPETENTES.  Por competente me refiero a poseer los conocimientos, habilidades y actitudes necesarias para ser aptos y preparados para competir.  Todo emprendedor se enfrentará a un mercado altamente competido por eso debe ser competente.  Todos tenemos talento para algo y, seguramente,  es ese algo una de tus motivaciones para emprender.  Sin embargo, tal como se titula una de las obras del conocido autor John C. Maxwell “El Talento Nunca es Suficiente”.  Debemos capacitarnos constantemente y nunca dejar de hacerlo.  Capacitarnos en gestión de negocios: Planificación, Liderazgo, Finanzas, Marketing (ahora marketing digital), fortalecer nuestras soft skill, etc. Capacitarnos también en los temas y avances de la naturaleza propia de nuestro emprendimiento.  Si aún no has emprendido, debes modelar adecuadamente tu idea negocio para lo cual recomiendo el modelo o herramienta del “lienzo CANVAS”, elaborar un buen plan de negocios, asesorarte bien, etc.   Ser competente entonces significa fortalecer nuestras capacidades constantemente.  Sin embargo, no te detengas bajo la excusa de “… me estoy haciendo competente…” ten presente que si racionalizas mucho, nunca emprenderás.

Ahora… Vamos, deja de Pensarlo ¡Atrévete!... Emprende

David Diéguez

Socio Director en Kon-Tacto Empresarial, S. A.  Dieciocho años de experiencia como consultor empresarial, conferencista e instructor.  Áreas de desarrollo: Ventas, Atención y Servicio al Cliente, Soft Skills, Desarrollo Humano, Negociación, entre otras.  Conferencista para diversas Cámaras y Gremiales empresariales en Guatemala.  Ha desarrollado cientos de programas de formación y capacitación en: Bancos, Cooperativas de Ahorro y Crédito, Empresas Industriales y Comerciales, Fundaciones, Asociaciones, ONGs, Entidades del Sector Público, entre otras.

Te podrían interesar...

Estemos en contacto

Thank you! Your submission has been received!

Oops! Something went wrong while submitting the form